Congreso
La Medalla de Oro de la UIA, en la Sagrada Famíliacon Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA
La Basílica de la Sagrada Família acogió la entrega de la Medalla de Oro de la UIA a Eduardo Souto de Moura, una de las noches del Congreso Mundial de Arquitectos, con Speech para seguir la ceremonia en el idioma de cada invitado.

La ceremonia
La noche del 30 de junio de 2026, la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) entregó su Medalla de Oro y sus Premios Trienales en la Basílica de la Sagrada Família. Fue un acto oficial, solo con invitación, y uno de los momentos centrales del Congreso Mundial de Arquitectos UIA 2026 Barcelona, que se celebró del 28 de junio al 2 de julio con el lema «Becoming. Architectures for a planet in transition».
La Medalla de Oro es la máxima distinción de la UIA. Se creó en 1984 y se concede cada tres años, a partir de candidaturas de organizaciones profesionales de distintos países: es el reconocimiento de los arquitectos a uno de los suyos. En 2026 ha sido para el portugués Eduardo Souto de Moura, premio Pritzker en 2011, de cuya obra la UIA destacó la inteligencia, la contención y un profundo sentido de responsabilidad hacia la sociedad. Antes que él la recibió otro portugués, Álvaro Siza.
Los Premios Trienales reconocen aportaciones a la innovación, el urbanismo, la tecnología, la crítica, la sostenibilidad y la arquitectura social. Esa noche fueron para Paola Viganò, Fetdeterra, Jacques Gubler, Song Yehao, caravatti_caravatti architetti y Cierto Estudio.
Entre las autoridades estaban el presidente de Portugal, António José Seguro; el ministro de Cultura, Ernest Urtasun; el president de la Generalitat, Salvador Illa, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. Por parte del congreso asistieron la presidenta de la UIA, Regina Gonthier; la presidenta del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) y del congreso, Marta Vall-llossera, y la decana del Col·legi d’Arquitectes de Catalunya (COAC), Sandra Bestraten.
Qué montamos
Para la ceremonia montamos Speech. Cada invitado podía seguirla en su idioma con el móvil: un código QR la abría en el navegador, sin instalar nada, y luego elegía entre escuchar la interpretación con IA o seguir el texto en directo.


